Entrada: requisitos. Salida: software operativo.
En la mayoría de las implementaciones de sistemas de facturación, la fase más larga consiste en convertir los requisitos empresariales en una configuración operativa, lo que suele quedar supeditado a un proceso de TI o de desarrollo. BillingPlatform elimina ese paso.
- No hay fase de especificación y traspaso. Tus requisitos se convierten directamente en configuración, sin que ningún ticket quede pendiente en una cola de desarrollo.
- Una compilación que funciona. El resultado es un software operativo que puedes utilizar el mismo día en que se apruebe.
- Se muestra cada paso. Tu equipo puede ver cada decisión de configuración a medida que la toma la IA.
Cada parte de la plataforma, configurada mediante IA.
Tú describes lo que necesita la empresa. La IA configura la plataforma, de modo que, cuando llegue el momento de la revisión, te encontrarás ante una versión funcional, no ante un proyecto en fase de diseño.
- Configuración, fórmulas y modelos de precios. Planes de tarifas, normas de facturación y estructuras híbridas, creadas a partir de la información que nos facilites.
- Manuales de procedimientos, diagramas de relaciones entre entidades (ERD) y flujos de trabajo. La documentación operativa y los modelos de datos se elaboran a la vez que la configuración, no después de ella.
- Entidades personalizadas. La IA capta la lógica empresarial específica de tu negocio, las reglas que hacen que tu facturación sea única.
Ves cómo va tomando forma.
Las implementaciones tradicionales son una «caja negra»: entregas los requisitos y esperas meses para ver qué te devuelven. En este caso, la plataforma se desarrolla contigo, por lo que la entiendes antes de que entre en funcionamiento.
- Todas las decisiones a la vista. La configuración, la lógica y los flujos de trabajo se muestran tal y como los crea la IA.
- Vaya ajustándolo sobre la marcha. Cuando algo no está bien, lo perfeccionas al instante, sin necesidad de presentar ninguna solicitud de cambio.
- Suyo desde el momento de la puesta en marcha. Su equipo conoce la plataforma porque la ha creado, no porque haya asistido a una sesión de traspaso.
Productivo sin necesidad de una rampa larga.
Una nueva implementación suele suponer varias semanas de puesta en marcha antes de que alguien pueda resultar útil. La plataforma ya conoce el funcionamiento de tu empresa, por lo que tu equipo se pone al día rápidamente.
- Formación mínima. Los nuevos usuarios se familiarizan rápidamente con el sistema, sin necesidad de un proceso de incorporación prolongado.
- No hay lagunas de conocimiento interno. La plataforma recoge cómo funciona la empresa, por lo que nadie depende de la persona con más antigüedad.
- Cobertura sin riesgos. Cuando alguien está ausente, el trabajo sigue adelante.