No puedes pasar por alto la facturación. La facturación es un medio para alcanzar un fin y una de las funciones más importantes de una empresa. Sin facturación, no cobras y no creces. Diversas tecnologías tradicionales han intentado simplificar el proceso de facturación o mejorar su eficiencia, pero esos proveedores se enfrentan ahora a una dura realidad.
A medida que el concepto de «monetización» (que no es más que una forma más integral y con visión de futuro de enfocar el proceso desde el presupuesto hasta el cobro) se va integrando en la forma en que se diseñan, comercializan y venden los productos y servicios, la facturación se está convirtiendo rápidamente en un factor diferenciador frente a la competencia. Cuanto más se tarde en cambiar, más difícil y costoso resultará.
Ha llegado el momento. Si crees que esto es algo que puedes posponer, fíjate en los numerosos modelos de negocio tradicionales que se ven amenazados. Hoy en día, estas tres realidades definen la forma en que las empresas obtendrán ingresos en el futuro.